Los derbis femeninos, a diferencia de la que se monta en los masculinos, son prácticamente invisibles para los medios y para los que están inmersos en el mundo del fútbol. Esta semana tocaba derbi madrileño, y el Atlético se llevó el triunfo en Valdebebas, la casa de las blancas, que jugaron desganadas y sin alma. El Real Madrid femenino parece haberse desvinculado por completo de los valores que definen al club: trabajo, orgullo, esfuerzo, lucha y, sobre todo, el que marca la diferencia, no rendirse hasta el final. En el derbi madrileño femenino apenas se rozó la media entrada. Son sencillamente los cercanos a las jugadoras, las niñas que lo practican y las familias afines a este deporte y poco más. Apenas hay desplazamientos de los equipos que no juegan en casa, a excepción, como en este caso, de duelos locales. Los cuatro últimos enfrentamientos en los que se han visto la caras atléticas y madridistas, la victoria se la han llevado sin paliativos las rojiblancas, que en estos partidos se transforman. Les ganan en casa, les ganan fuera y les ganan en las finales . ¿Puede alguien imaginarse que algo así pasara en el flamante Bernabéu ? Claramente, no. De ninguna manera. La pañolada, los silbidos y los abucheos hacia el palco, el banquillo y las jugadoras resonarían a kilómetros a la redonda.Como ya he escrito en alguna ocasión, los aficionados al fútbol femenino son diametralmente diferentes al del masculino. No hay rivalidad extrema ni entre aficiones, ni entre jugadoras, ni entre cuerpos técnicos o directivos. Mi impresión es que además de por lógicamente ganar el partido, por lo que claramente luchan todas esas personas es por un objetivo común: llevar al fútbol femenino al lugar que le corresponde. Y ese reto une. Entre jugadoras, también las rivalidades son mínimas . Muchas son buenísimas amigas, excompañeras que se aprecian con sinceridad e, incluso, algunas de ellas son pareja y en sus redes sociales son habituales los «me gusta» a publicaciones de eternas rivales, incluso las fotos entre ellas.Antes del derbi, Lola Gallardo atendió al Diario As: «¿Usted jugaría para el Real Madrid? «No», respondió con contundencia la portera. «¿Ni aunque fuera el único equipo que existiera?», insistió el periodista. «Tengo contrato hasta 2026 y siempre he dicho que esta es mi casa. Creo que estoy en el lado bueno y en el Atlético es donde soy feliz». Lola recibió hace unos años una oferta del Real Madrid para formar parte de la plantilla de la temporada 2020-2021, incluso llegó a visitar las instalaciones de Valdebebas, aunque finalmente acabó fichando por el Olimpique de Lyon. El Real Madrid fichó entonces del Depor a quien anteriormente había sido suplente de Gallardo en el Atlético, Misa, otro ejemplo de camaradería sincera con futbolistas de otros equipos, incluso del Barcelona, capaz de irse de fiesta con algunas de ellas la misma noche en la que las azulgranas las golean. Noticias Relacionadas estandar Si El Barcelona fractura el fútbol femenino Pedro Cifuentes opinion Si Es fútbol y es femenino La Liga F no funciona Manuel MerineroEn el fútbol femenino se empiezan a parafrasear coletillas oídas en el masculino (también dijo algo parecido Atenea semanas antes, asegurando que jamás jugaría en el Barcelona), pero aún no cuelan. Eva Navarro y Sheila dejarán este verano su camiseta rojiblanca para enrolarse como si nada en las filas madridistas. Jugadoras como Misa, Kenti, Zornoza o Carla Camacho cuentan con un exitoso pasado atlético, y Marta Cardona, actual atlética, inició su fulgurante carrera en el Real Madrid. Es lícito, sí. Intentan jugar a la máxima rivalidad, pero la realidad es que sus demostraciones suenan impostadas. Es una pasión por los colores disfrazada del fútbol masculino. Lo que sí es cierto es que no hay que confundir rivalidad con indisciplina ni falta de rigor. Madridistas, atléticas, barcelonistas… todas juegan al máximo rendimiento para su equipo, al margen de dónde tengan sus relaciones personales, quiénes sean sus amigas o cuál sea el equipo al que han admirado desde niñas.Maria Pry dejo de entrenar al Sevilla en el 2012 para entrenar al eterno rival el Betis. La acompañaron un gran numero de jugadoras. Sara Ezquerro, jugadora del Atlético de Madrid, celebró una Champions del Real Madrid , ganada en el minuto 92 contra el Atlético de Madrid, poniéndose la camiseta blanca. La presidenta de la única peña femenina del Real Madrid posó con una camiseta de la azulgrana Mariona… Casos y casos que se repiten una y otra vez, a todos los niveles, en los que se aprecia una rivalidad que desaparece según acaba el partido y cruzan el túnel de vestuarios.

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