Fue «un episodio dantesco, un infierno real de destrucción, muerte y finalmente oscuridad». Así describe la juez que investiga la gestión de la dana del 29 de octubre las peores horas de una tragedia que se saldó con 224 muertos y tres desaparecidos en la provincia de Valencia. La magistrada mantiene la tesis de que los fallecimientos eran evitables y de que la ausencia de avisos impidió que se pudieran a salvo.Los relatos de los hechos realizados ante la instructora, la Guardia Civil y la Policía Nacional por los familiares de las víctimas son estremecedores. Todos ellos forman parte del sumario de la causa penal abierta en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Catarroja, documentos que suman más de mil páginas a los que ha tenido acceso ABC.De esos testimonios se deduce que decenas de muertes -por asfixia mecánica- se produjeron a partir de las 18.30 horas, antes de que se enviara la alerta masiva a los teléfonos móviles de la población. Un mensaje, emitido a las 20.11 horas, que fue «tardío» y «erróneo en su contenido» al pedir que se evitaran desplazamientos, pues «muchas víctimas fallecieron sin salir de la planta baja de su domicilio, al bajar al garaje, o simplemente por encontrarse en la vía pública».Estos familiares, detalla la juez en uno de sus autos, «vieron desaparecer a sus allegados delante de sus ojos». «Padres, cónyuge o hermanos que vieron cómo se les escapaban literalmente entre sus manos. Hijos, cónyuge o hermanos arrastrados por un torrente de agua y barro . Un cónyuge conseguía poner a salvo a su esposa, pero sin embargo él mismo fallecía tras luchar largo tiempo contra el arrastre del agua», lamenta.Algunos «fueron testigos de cómo las víctimas bajaron a los garajes, en algún caso de forma sucesiva, y jamás volvieron. Familiares de fallecidos que presenciaron como estos, debido a su avanzada edad, peores condiciones física o, simplemente, a la incapacidad humana de soportar la fuerza de la corriente de agua y barro, perecían .Algunas de las víctimas perdieron su vida tras haber enviado mensajes de audio de despedida a sus hijos, otros familiares llegaban a los domicilios de sus mayores y encontraban sus cuerpos sin vida», sostiene la magistrada.Izan y RubénUno de los casos más recordados es el de Izan y Rubén, de 5 y 3 años. Sobre las 18.30h, una tromba de agua destrozó una de las paredes del salón de la casa de campo de Torrent en la se encontraban con su padre, que también fue arrastrado por el agua hacia el exterior. El adulto consiguió agarrarse a un árbol y aguantar durante dos horas hasta que bajó el nivel del agua. «No logra ver cómo sus hijos salen de casa». Sus cuerpos fueron encontrados quince días después.Florin y AxiniaLa última vez que Florin y Axinia pudieron comunicarse con sus hijas eran las 22.30 horas y estaban subidos encima de su furgoneta, según consta en el sumario. Les pedían que avisaran al 112. El agua llegó a los dos metros y medio en su casa, como relataron sus familiares a ABC. Los diez días de búsqueda en el Parque Natural de la Albufera, donde residía este matrimonio rumano, terminaron de la peor forma posible.«Una ola de agua»Una joven relató a la juez cómo su padre bajó a la calle y ya no volvió. Sobre las 19.50 horas, a pocos metros de la vivienda de sus progenitores, «vio como llegaba una ola de agua desde su casa, sin haber llovido en Catarroja», que «en cuestión de minutos pasó de ser nada a llegar hasta cubrir los árboles». La última vez que su madre pudo ver a su progenitor «le llegaba el agua por la cintura», aunque «no se veía nada porque las farolas dejaron de funcionar».«En 15 o 20 minutos»El matrimonio tenía todo preparado para celebrar esa noche el cumpleaños de uno de sus hijos. Sobre las 18.30h, la mujer vio que empezaba a entrar «agua sucia» a la tienda en la que trabajaba en Catarroja. El agua llegó «como un tsunami», en «15 o 20 minutos», pero los empleados del comercio pudieron ponerse a salvo. Su marido salió de casa a pie para ir a buscarla y nunca llegó. La última vez que habló con él fue a las 20.06 horas y le dijo que estaba subido encima de un coche y sujeto a un toldo.Rescate frustradoEl padre de una niña fallecida relató cómo a las 20h el agua ya le llegaba por la cadera en su bar de Benetússer. La puerta del local se rompió y los vecinos de los pisos de arriba bajaron desde la ventana una escalera «muy corta» para que los cuatro miembros de la familia -él, su mujer y sus dos hijos- pudieran salvarse. La niña de 9 años intentó subir, pero cayó al agua y fue arrastrada por la corriente. Su progenitor se lanzó a por ella, pero se quedó parada en un «tapón» de coches. El cuerpo sin vida de la menor fue encontrado días después a un kilómetro del bar.Los gritos de socorroSobre las 19h, pero en cualquier caso «antes de la alarma», la declarante se fue a pie a por su madre, que vivía en un bajo de Catarroja, ante la imposibilidad de sacar el coche del garaje. Para entonces, un coche ya se había empotrado en la fachada de la planta baja de su progenitora y había vehículos haciendo barrera, por lo que no pudo acceder. Los vecinos de la finca le contaron después que la anciana gritaba «Socorro, socorro, que me ahogo», pero no pudieron hacer nada por ella porque el patio del deslunado tenía rejas.«Su madre se había ahogado»Otro de los casos incluidos en el sumario es el de una mujer que llegó a avisar a las 19.10 horas a su madre, de 91 años, de que el barranco del Poyo se estaba desbordando. A los pocos minutos, la cuidadora de la anciana, que estaba con ella en Catarroja, le envió un vídeo a la hija que mostraba cómo el agua estaba entrando en la casa, a lo que siguieron llamadas de auxilio en las que gritaba que «su madre se había ahogado» y que ella también iba a morir. A las cinco de la madrugada, el nivel del agua en las calles bajó y la testigo pudo desplazarse hasta la casa de su madre, donde confirmó que la anciana había muerto.El policía que quiso salvar a sus vecinosEntre las denuncias, se encuentra también el relato de la mujer de un policía que bajó a un garaje de Benetússer, a las 20 horas del 29 de octubre, tras escuchar gritos de socorro. El agente pudo ayudar a los atrapados hasta que el agua estampó una furgoneta en la puerta del garaje y se inundó por completo. Al día siguiente pudieron recuperar su cuerpo y el del resto de personas que perecieron allí dentro.Ocho horas de angustiaLo mismo ocurrió con el padre de un denunciante en Massanassa alrededor de las 18.15 horas. Sorprendidos por la tromba en el aparcamiento subterráneo, sus progenitores se sujetaron de una barandilla para no ser arrastrados por la corriente. El hombre no aguantó más y su cuerpo sin vida fue localizado dos días después. La mujer permaneció allí durante ocho horas hasta que pudo ser rescatada por vecinos.

Leave a Reply