Viaje casi redondo del Madrid a San Sebastián. Se marchó de Anoeta con ventaja en la eliminatoria, le dio descanso a varios titulares, y subió el nivel y la moral de algunos suplentes, como la del goleador Endrick. Solo puede fastidiar la noche la lesión en el 92 de Ceballos, que se marchó dolorido en su rodilla izquierda, y con lágrimas en sus ojos, tras un mal apoyo en un duelo con Kubo.La Real puso el listón de la intensidad bien alto desde el pitido inicial. Presión en área contraria, presión tras pérdida y balones a las bandas para Barrene y Kubo. Así que le tocó trabajar a Lunin, seguramente el mejor portero suplente de la Copa. No es tontería.R. Sociedad 0-1 R. Madrid IDA DE LA SEMIFINAL DE LA COPA DEL REY Real Sociedad: Remiro; Aramburu, Zubeldia, Aguerd (Elustondo, m. 77), Aihen (Javi López, m. 85); Zubimendi, Sucic (Marín, m. 64), Brais Méndez; Barrene (Becker, m. 64), Kubo y Oyarzabal (Óskarsson, m. 77). Real Madrid: Lunin; Asencio (Lucas Vázquez, m. 46), Rüdiger, Tchouaméni, Fran García; Camavinga (Mendy, m. 88), Ceballos, Güler (Brahim, m. 84), Bellingham; Endrick (Alaba, m. 72) y Vinicius (Rodrygo, m. 84). Goles: 0-1, m. 19: Endrick. Árbitro: Sánchez Martínez (Murciano). Mostró tarjeta amarilla a Asencio y a Lucas Vázquez.Cinco paradas en la primera mitad (ocho en total), una de ellas a Barrene a mano cambiada para ponerla en las academias. Y de regalo, la foto y el marco. Justo lo contrario que Remiro, que en la primera que pudo lucirse no lo hizo y puso su granito de arena en el gol de Endrick.El potente inicio donostiarra se vino abajo en el 19. Todo comenzó en Vinicius, que por segunda vez se pegó una carrera hacia atrás para recuperar un balón en su propia frontal del área. Su generosidad tuvo premio. Bellingham soltó un pase de treinta metros a la carrera de Endrick, que controló con la parte baja de su estómago, y ya ante Remiro le batió con un disparo con el exterior de su bota izquierda. Cuarto tanto del brasileño en Copa, a solo uno del pichichi Julián Álvarez.Remiro dudó en salir tras el control orientando de Endrick, luego se posicionó mal y, finalmente, no tuvo los reflejos suficientes para sacar la pierna ante el disparo del brasileño. Duro, pero centrado. También falló Zubeldia en la marca. Ni estaba cerca de Endrick ni tiró la línea para intentar dejarlo en posición antirreglamentaria. Errores letales ante la velocidad del brasileño y su don goleador. Combinación diabólica.El tanto del Madrid apagó el fuego de la Real, pero el empuje de Anoeta y la ilusión de pelear por una final iban a ayudar a reavivarlo. Oyarzabal la tuvo en el 27, en un disparo con la derecha desde dentro del área que detuvo Lunin. Antes, había dejado con el molde a Tchouaméni, temeroso de meter la pierna y cometer penalti.Respondió el Madrid con un contragolpe en el 34, pero esta vez Remiro sí estuvo a la altura de la cita. Mano abajo dura a un golpeo con el interior de Vinicius que ya olía la red. Fue justo antes de un penalti que el brasileño reclamó a Sánchez Martínez por un posible caderazo de Aramburu. Nada de nada, como el cabello de ángel.El brazalete permitió a Vinicius hablar más que nunca con el árbitro. Estaba como un niño en un parque de bolas, prebenda que le duró solo 45 minutos. Tras el descanso, Lucas heredó la capitanía. No quería riesgos Ancelotti y la amarilla de Asencio, que ayer jugó de lateral derecho, le mandó a la ducha con solo 45 minutos en las piernas.Del vestuario salió la Real con fuerzas renovadas, pero delante tenía un porterazo ucraniano que seguía sin flaquear. A los 120 segundos de la reanudación, Lunin volvió a hacerse gigante con una doble parada salvadora. A Oyazarbal y, luego, a Kubo. La del capitán donostiarra, un cabezazo a bocajarro en área pequeña que detuvo con su pie izquierdo, que lo elevó a la altura de la cadera. Andry Barrufet.El Madrid también dio noticias pronto. En el 51, un trallazo de Endrick reventó el larguero e hizo temblar la portería de Remiro. Gran pase desde la izquierda de Camavinga, buena aparición del brasileño entre Aguerd y Zubeldia, y zurdazo imparable. Le faltaron dos centímetros en la colocación.El partido entró en su última media hora con una Real algo cansada y un Madrid a la espera de cazar una transición para dejar la eliminatoria casi sentenciada. La tuvo Lucas, con un disparo con la izquierda en el 63. Y Bellingham, en el 82, con un disparo que tocó en Aguerd, desviando su trayectoria y obligando a Remiro a tirar de abdominales. Paradón.Fue un partido de menos a más del guardameta de la Real, como el de Tchouaméni. El francés evitó el empate tras un grave error de Fran García que dejó a Oyarzabal solo ante Lunin. Corrigió a tiempo Aurélien. confirmado una línea ascendente por la que nadie daba un duro. Solo Ancelotti. De no ser ni toro ni torero, a ambas cosas. Brillante como pivote, sensacional como central. Y el Madrid, más cerca de La Cartuja. El 1 de abril, la vuelta en el Bernabéu.
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