Nadie escapa del progreso y los deportes, a veces gruñones centenarios, poco a poco ceden ante los avances tecnológicos. La implementación del ojo de halcón en el tenis (2005) o del videoarbitraje (VAR) en el fútbol a finales de la década pasada son algunos ejemplos de ello. Incluso la NBA , siempre a la vanguardia, ya piensa en incorporar la línea de cuatro puntos, vigente en la liga filipina desde el pasado verano, debido a la importancia que está cobrando el tiro exterior en el baloncesto. Y es el béisbol , una disciplina que apenas ha mutado desde su creación en 1845, el último que se ha sumado a la ola del cambio. Los New York Yankees , el equipo más antiguo y emblemático de la liga estadounidense (MLB), barrieron el pasado lunes a los Milwaukee Brewers (4-2, 20-9, 12-3) en una plácida tarde donde sus bateadores estuvieron de lo más inspirados. Consiguieron nueve ‘homeruns’, un golpeo que permite al deportista recorrer las cuatro bases en una solo jugada. De hecho, los ‘Bombarderos del Bronx’ igualaron el récord de la franquicia y tal es su estado de forma desde el inicio de la competición que muchos comenzaron a preguntarse qué había cambiado en su organigrama. La respuesta está en los bates, pues las estrellas de los neoyorquinos, como Cody Bellinger , Jazz Chisholm , Paul Goldschmidt , Anthony Volpe y Austin Wells , desde hace unas semanas, utilizan un palo mucho más ancho en la zona que impacta con la bola y más fino en la de agarre. El invento tiene un nombre muy americano, el bate torpedo, debido a que la nueva distribución lo asemeja a la de un proyectil militar, es absolutamente legal y puede ser la siguiente gran revolución en este deporte.Noticia Relacionada estandar No Diecinueve jugadores venezolanos de béisbol piden asilo político en Barcelona EP El equipo se había trasladado hasta España con el objetivo de participar en encuentros deportivosLas reglas de la MLS dictan lo siguiente sobre el bate: «Debe ser un palo redondo y liso, de no más de 2.61 pulgadas (seis centímetros) de diámetro en su parte más gruesa y no más de 42 pulgadas (1.06 metros) de largo. El bate será de una sola pieza de madera maciza». Por lo tanto, los torpedos no infringen ninguna de estas restricciones, como aseguró recientemente Rob Manfred , comisionado de la liga. La revolución parece sencilla, poner más masa en la zona de golpeo para imprimirle alta potencia a la bola suena obvio, pero a nadie se le había ocurrido en más de 150 años de vida de este deporte. Y es Aaron Leanhardt , profesor de Física en la Universidad de Michigan, alumno del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) y colaborador de la NASA , el artífice del salto tecnológico. A principios de la campaña de 2023, el cerebro estadounidense fue contratado por los Yankees como asesor y comenzó a preguntarle a los bateadores por qué creían que sus registros habían sido tan bajos en 2022, los peores de la franquicia en el último medio siglo. Muchos le contestaron que estaban frustrados porque no podían competir con el alto nivel de los ‘pitchers’ o lanzadores y Leanhardt, que ahora trabaja en los Miami Marlins , se puso manos a la obra. Dedujo que si los bates tenían más masa en la zona de impacto, sus portadores no tendrían que atinar tanto para contrarrestar los lanzamientos de sus rivales. El resto, ya es historia, un cambio que aspira a ser el más radical vivido por el béisbol desde que Billy Bean , director deportivo de los Oakland Athletics , utilizó en 2002 la estadística avanzada para crear un conjunto que pudiese competir con los grandes equipos con solo la mitad de su presupuesto. Eric Segura , director de competiciones de la Real Federación Española de Béisbol y Sóftbol (RFEBS), está igual de sorprendido que el resto de aficionados con el impacto que han tenido los bates torpedo en tan poco tiempo sobre el terreno. « Los Yankees están buscando la potencia, no el contacto, por eso consiguieron igualar el récord de ‘homeruns’. El torpedo también tiene sus desventajas, como que pesa más y eso requiere de más habilidad y fuerza para conseguir un buen golpeo. Por otra parte, a más anchura, más fácil es hacer un buen movimiento, creo que esa es la clave», analiza el también exjugador de béisbol. «Ha habido otros intentos de revolución. Por ejemplo, hace unos años había jugadores que utilizaban un mango rectangular, no redondo. Sin embargo, no tengo duda de que este nuevo tipo se va a extender por todo el mundo porque está demostrado que funciona. Yo ahora te digo que no creo que sea la revolución más grande del béisbol, pero en tres meses podría decirte que sí».

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