La relación entre alcohol y sexo es algo controvertido. Un poco puede ayudar a desinhibirse, pero pasarse de la raya es una garantía de fracaso. A las moscas de la fruta, Drosophila melanogaster , les ocurre algo parecido. Estos insectos abundan en los contenedores de basura en verano y aparecen como por arte de magia en nuestras cocinas cuando hace calor, atraídos por el olor de la fruta que empieza a pudrirse. La razón es que esas piezas a punto de desecharse contienen cantidades significativas de alcohol. Y un macho que ingiera ese elixir se vuelve muy sexy a los ojos de las hembras. Eso sí, para no estropear el momento, saben controlarse y no ‘beber’ de más. «En nuestros experimentos, demostramos un efecto directo y positivo del consumo de alcohol en el éxito reproductivo de los machos. Este efecto se debe a que el alcohol, especialmente el metanol, aumenta la producción de feromonas sexuales. Esto, a su vez, hace que los machos alcohólicos sean más atractivos para las hembras y garantiza una mayor tasa de éxito reproductivo, mientras que el éxito de los varones humanos borrachos con las mujeres es probablemente cuestionable«, dice Ian Keesey, investigador del Max Planck de Ecología Química y primer autor del estudio. Mecanismo de controlSegún el estudio, los machos ‘solteros’ se sienten especialmente atraídos por el alcohol. Sin embargo, esta atracción es controlada por cómo detectan y procesan el olor en sus cerebros. Es importante que las moscas evalúen correctamente si la concentración del olor sigue siendo atractiva o ya repulsiva para evitar la intoxicación alcohólica. Según los investigadores, son tres los circuitos neuronales encargados de equilibrarse entre sí para ponderar la atracción y la repulsión y valorar los riesgos.Noticia Relacionada Experimento científico estandar No Demuestran que las hormigas son mejores resolviendo problemas en grupo que los humanos P. Biosca En la prueba, los insectos actuaron juntos de manera calculada y estratégica, exhibiendo una memoria colectiva que los ayudó a persistir en una dirección particular de movimiento y evitar errores repetidos«Esto significa que las moscas poseen un mecanismo de control que les permite obtener todos los beneficios del consumo de alcohol sin riesgo de intoxicación», explica Keesey. Estudios neurofisiológicos han demostrado que la atracción del alcohol en las moscas de la fruta se basa en dos líneas sensoriales para el etanol y el metanol. Al mismo tiempo, en caso de concentraciones excesivas y tóxicas, especialmente de metanol, una tercera línea evoca repulsión. «Que diferentes vías neuronales con valencias opuestas para el mismo olor se combinen para equilibrar la atracción y la aversión según el estado fisiológico es una rareza», afirma el investigador, quien dirigió la investigación en el Instituto Max Planck y actualmente es profesor adjunto en la Universidad de Nebraska en Lincoln.MÁS INFORMACIÓN noticia No SpaceX lanza Fram2, la primera misión tripulada que sobrevolará los polos de la Tierra noticia No Los astronautas atrapados: «Trump y Musk no nos han dado motivos para desconfiar»Los investigadores combinaron estudios fisiológicos, como técnicas de imagen para visualizar los procesos cerebrales de la mosca, análisis químicos de olores ambientales de relevancia ecológica y estudios conductuales para observar y medir el atractivo de los olores y el éxito reproductivo. «El estudio proporciona una de las primeras explicaciones exhaustivas de la atracción por el alcohol en un organismo modelo, desde la química hasta la ecología y del cerebro hasta el comportamiento, y viceversa. También demuestra la importancia de considerar el comportamiento natural y la ecología de los modelos animales al utilizarlos para estudiar procesos fisiológicos y conductuales», resume Bill Hansson, jefe del Departamento de Neuroetología Evolutiva del Instituto Max Planck.

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