Fueron pioneras en la divulgación científica de la nutrición con Futurlife21 ( @futurlife21 ) hace más de diez años y el éxito de sus propuestas culinarias les ha llevado a publicar cinco libros hasta la fecha, tres de recetas (‘Futurlibro1’, ‘Futurlibro2’ y ‘Futurlibro 3’); una guía de hábitos saludables en la infancia (‘Nutre su futuro) y un cuento para acercar la ciencia a los niños (‘FuturCélulas: El superpoder de comer bien’).Elena Pérez y María Hernández-Alcalá, madre e hija, son creadoras de Futurlife21 , un sistema de reeducación alimentaria basado en ciencia que ha cambiado la vida de cientos de familias. Bioquímicas de formación y especialistas en nutrición, iniciaron juntas esta aventura en 2015 y aunque al principio asesoraban a gente de su entorno llegó un momento en el que había tal lista de espera que tuvieron que organizar charlas para grupos y arrancar su divulgación a través de las redes sociales. Confiesan que se valoran mutuamente y que saben bien lo que cada una aporta a Futurlife21. De hecho aseguran que una de las claves de su éxito es que se complementan a la perfección y que ambas están alineadas en el mismo objetivo: difundir el lema «Nutre tu vida» y seguir estudiando y perfeccionando juntas el método de Futurlife21 tanto desde el punto de vista práctico como científico. Abordamos con ellas las claves de su experiencia. Desde que comenzasteis vuestra labor hasta hoy, ¿Qué cambios destacaríais sobre la visión de la nutrición a nivel social?María Hernández-Alcalá: Cuando empezamos a divulgar en redes sociales era raro que se hablasen cuestiones relacionadas con la salud. Lo habitual era ir a un sitio a adelgazar o a un sitio en el que te enseñasen a comer «normal». Pero lo cierto es que ese concepto de «comer normal» es terrible. Elena Pérez: Eso de comer normal era algo así como comer de todo pero poquito. Y no, no se trata de comer de todo.Hernández-Alcalá: Afortunadamente la evolución ha sido buena porque cada vez hay más evidencia científica y más divulgadores fiables que hablan de la posibilidad de cuidar la salud a través de hábitos diarios. Eso ha sido un cambio grande porque antes solo se contemplaba o comes lo que quieras aunque no sea sano o estás a dieta porque por fuera no estás bien. Y ahora cada vez más personas comen de formar saludable para cuidar su salud , estén como estén por fuera. Y es es el concepto más importante que ha cambiado. Noticias relacionadas estandar Si Experta en el eje intestino-cerebro «Cuidar la microbiota no va de tomar probióticos, sino de digestión mental» Raquel Alcolea estandar Si Nutrición Proteínas, hidratos y grasas: cómo repartirlos a lo largo del día correctamente Elisa Escorihuela¿Y se percibe que han aumentado los conocimientos de la población en general sobre nutrición?María Hernández-Alcalá: Sí, cada vez hay más conocimiento sobre conceptos de nutrición. Pero es cierto que el sector está polarizado, es decir, hay muchas personas que cuidan su salud y que están dispuestos a cuidarla manteniendo buenos hábitos, pero al mismo tiempo ha crecido mucho la oferta de productos ultraprocesados. Elena Pérez: Y lo que sucede con estos productos es que cada vez son más palatables y están diseñados para que se sigan comprando y consumiendo y, en parte, para crear adicción a tomarlos. María Hernández-Alcalá: Quizá no tanto adicción pero sí muchas ganas de seguir comiéndolos. Lo que provoca eso es que muchas personas tengan los paladares maleducados . Como están acostumbrados a comer muchas galletas y magdalenas cuando les das un manzana no les sabe a casi nada. Es importante reeducar los paladares, pero sí que es cierto que en general la población están mucho más informada de la relación entre los hábitos y la salud. ¿Y no se suelen hacer líos?María Hernández-Alcalá: Bueno, hay que tener en cuenta que tanta información también puede llevar a tener mucha desinformación porque son muchas ya las personas que hablan sobre nutrición y no siempre con los conocimientos que se requieren. Eso hace que nos consulten muchas dudas a través de las redes sociales. Una de las más repetidas es: «A ver, pero entonces, ¿los huevos sí o los huevos no?». Y parecida a ésta hay decenas de preguntas recurrentes. Pero en general, a pesar de los casos de desinformación, es mucho más habitual que antes encontrar información fiable. Elena Pérez: No hay que olvidar que también ayudan programas de televisión como Masterchef, que ayudan a poner en valor de nuevo el interés por la cocina en el hogar. Pero habría que dar un paso más allá haciendo que esos platos fuesen saludables. Pero poco a poco se van viendo cosas. Y también sería fundamental que existiera una asignatura en el colegio que fuese « educar para la salud « (sobre alimentación, deporte, descanso, cocina, hidratación…) o incluso, más que una asignatura, que fuese algo integrado y habitual, al igual que existe, por ejemplo, la educación en seguridad vial. Así se ayudaría a entender desde niños por qué es importante hacer deporte, por qué hay que cocinar y comer sano y por qué hay que dormir bien. Tal vez eso ayudaría a cambiar el mundo…María Hernández-Alcalá: Estamos en ello.Elena Pérez: Lo conseguiremos.«Hay personas con normopeso que están malnutridas y en modo ‘ahorro de energía’ porque sus hábitos son terribles» María Hernández-Alcalá Co-creadora de Futurlife21¿Os sorprenden algunas consultas o dudas que, a pesar de que haya más información, se sigan dando a menudo?Elena Pérez: Sí, todo lo que tiene que ver con las calorías y también sobre si deben o no comer grasa. María Hernández-Alcalá: Eso es, las calorías, las grasas y los edulcorantes siguen estando entre las principales dudas. Elena Pérez: Y también les atrae el concepto 0% azúcares y 0% grasas como si eso fuera lo más maravilloso del mundo. Pero, claro, lo que les planteamos es que se hagan preguntas. Si unas galletas con ese reclamo están dulces. ¿Qué llevan? Claramente llevan edulcorantes. Y ya se ha demostrado científicamente que el abuso de edulcorantes afecta a la microbiota, así que el resultado es que cada vez hay más problemas digestivos tanto en niños como en adultos, muchos de ellos relacionados con el abuso de edulcorantes de estos productos que consumen pensando que son saludables y que están comiendo bien. María Hernández-Alcalá: Justo hace unos días ha salido un estudio que relaciona el consumo de edulcorantes con la generación de picos de insulina y el riesgo coronario. ¿Es más frecuente focalizarse en lo que hay que hacer bien en lugar de evitar lo que hacemos mal?Elena Pérez: Claro, esto es así. Lo primero que se debe entender es que muchas cosas que se dan por buenas y se han integrado en la cotidianeidad no tienen ningún sentido. María Hernández-Alcalá: La teoría de la dieta, por ejemplo. Elena Pérez: Sí, y también el hecho de que una persona delgada puede hacer lo que quiera con la alimentación. ¡Pero esto no va de eso! Una persona debe llevar una alimentación que mejore su salud y sea antiinflamatoria tenga o no sobrepeso. Porque eso le ayudará a mejorar su calidad de vida, que es más importante que el peso. María Hernández-Alcalá: El problema es que solo se preocupan de ello o se plantean qué les pasa cuando empiezan a tener problemas digestivos y les duele la tripa o la tienen hinchada. Entonces buscan información del SIBO, de la helycobacter pilori… Y de otras muchas cosas. Pero la clave es que todo lo que se están metiendo al cuerpo está afectando a la microbiota intestinal. Elena Pérez: Y a la absorción de nutrientes y a la propia nutrición. María Hernández-Alcalá: ¡Hay que cambiar los hábitos antes! No hay que esperar a que uno se vea mal por fuera o a sentir dolores o molestias o incluso a que el cuerpo le dé un susto o padezca una enfermedad. No digo que la gente quiera perder la salud, lo que sucede es que no son conscientes de la responsabilidad que tienen sobre ella. Y es cierto que, por azar o por cuestiones genéticas, pueden tocarse cosas por desgracia, pero ya se sabe desde el punto de vista científico que se puede reducir tremendamente la posibilidad de tener enfermedades llevando buenos hábitos. Y transmitir esto a la población para que al menos elijan teniendo ese conocimiento es fundamental. Aunque sea cierto, por ejemplo, que es aconsejable reducir la grasa corporal, también hay personas con normopeso que pueden estar malnutridos y con un cuerpo en modo «ahorro de energía» porque sus hábitos son terribles. Y estas personas están aumentando la probabilidad de desarrollar enfermedades.«No se puede normalizar estar cansado todo el día y que nos duela la cabeza a menudo» Elena Pérez Co-creadora de Futurlife21Podría compararse a lo que en su día sucedió y sigue sucediendo con el tabaco…María Hernández-Alcalá: Sí, es algo así. Se debe informar sobre lo perjudicial que es para la salud y luego que la gente decida. A pesar de toda la información que ya se tiene sobre el perjuicio que provoca en la salud, hay muchas personas que siguen fumando. Lo saben y lo siguen haciendo. Pero lo que sucede con la alimentación es que hay muchas personas que creen que lo peor de comer mal es engordar, pero eso es en realidad lo menos malo.Elena Pérez: Además sucede otra cosa con alimentos maravilloso como por ejemplo el aceite de oliva, que yo adoro. Resulta que se empieza a decir que nada de grasas y se mete a todas las grasas dentro del mismo saco. ¿Pero eso qué es? Se han dejado de ingerir grasas que son imprescindibles para la formación de las membranas celulares y las hormonas, simplemente porque se ha transmitido la idea de que todas las grasas son malas. No puede ser, pongamos cada alimento en su sitio. ¿Y qué hay de la relación que se tiene con la comida? ¿Es sana?María Hernández-Alcalá: No, por culpa de la teoría de la dieta que llevamos muchísimos años oyendo. De hecho, la gente que tiene ahora mismo entre 25 y 80 años viene de una teoría de la dieta muy marcada que defiende que hay que contar calorías y hacer deporte para quemar calorías. Y cuesta mucho cambiar ese concepto. Y a eso hay que añadir ese bombardeo constante de que hay que estar por fuera de una forma concreta para gustarse uno mismo y gustarse a la gente. ¡Basta ya de eso! Lo importante es elegir buenos alimentos, que sean principalmente de origen natural, que apenas incluyan ingredientes porque sea el propio alimento el ingrediente principal, que lo cocinemos en casa y que se disfrute con otros hábitos buenos para cuidar la salud como moverse lo máximo posible, hacer deporte y estar al aire libre, especialmente en contacto con la naturaleza; y descansar y dormir bien. Porque haciendo todo eso el cuerpo estará sano y reaccionará bien a todo lo que le venga.Elena Pérez: Claro, aquí hay un matiz importante porque ahora todo el mundo habla de comer saludable. Pero eso no es lo mismo que comer nutritivo. Comer lechuga y pechuga todos los días es saludable, pero no es comer nutritivo ni beneficia la salud. No solo es un aburrimiento, sino que no es bueno para el cuerpo. Es importante optimizar la sinergia entre los nutrientes para que el organismo los pueda utilizar para llevar a cabo todas las funciones para las que fueron destinadas sus células.«Muchos culpan a la edad de sus problemas de salud y de peso, pero la edad no es el problema» María Hernández-Alcalá¿Qué problemas de salud se tienen normalizados, pero son señales que convendría atender cuanto antes para que no se convirtiesen en un problema grave de salud?Elena Pérez: Lo que sucede muchas veces es que le dices al médico que te duele la cabeza y te mandan un analgésico pero no te pregunta qué desayunas. Aunque para ser justos tengo que decir que cada vez más en el mundo de la medicina están siendo más conscientes de la importancia de la nutrición para el correcto funcionamiento del organismo. María Hernández-Alcalá: Sobre las señales que comentas yo diría que habría que atender sobre todo a la aparición de muchos problemas inflamatorios como brotes de dermatitis, artritis, dolores articulares, dolores de estómago después de comer, hinchazón abdominal, dolores de cabeza frecuentes… Todo eso no es normal. Y tampoco es normal tener un agotamiento generalizado y constante o que cueste mucho concentrarse. Eso no se puede normalizar. Si en mi día a día, con el trabajo, los niños, el cole, las cenas, las duchas, la casa, las responsabilidades y con todo, estuviera agotada siempre, la vida sería un horror. Elena Pérez: Y estarías de mal humor y te pasarías el día quejándote. Incluso te costaría dormir y todo se te haría bola. Y eso sería la pescadilla que se muerde la cola porque dejarías de cocinar porque no sería algo que tuvieras integrado en tu día a día… Es que todo va unido. María Hernández-Alcalá: Claro, siempre decimos que lo que más cuesta es ese fuerzo inicial que implica dar los primeros pasos. Los primeros escalones cuestan mucho, pero luego una vez que has integrado los hábitos vas en modo crucero. Sabes qué comprar en el súper, tienes ideas para preparar platos saludables y sabes lo que mejor te sienta. Es justo lo que intentamos hacer con nuestros cursos, ayudar a integrar esos hábitos para que la gente los instaure y se los quede.Elena Pérez: Y lo hacen, es decir, se quedan con los hábitos porque se encuentran bien. Y eso es importantísimo. No curamos nada y no hacemos nada extraordinario. Solo les contamos que muchas de las dolencias que sufren muchas personas están relacionadas con la malnutrición y pueden mejorar. Lo sabemos por la experiencia. María Hernández-Alcalá: Parece que prefieren normalizar el dolor en lugar de comer bien y hacer deporte. «Ya tengo sesenta, ¡qué más da!», nos dicen a veces. Pero lo que les dejamos claro es que hay muchas personas con sesenta, con setenta y con ochenta que están fenomenal. Elena Pérez: Yo lo tengo clarísimo. Estoy ahora mejor que hace años. María Hernández-Alcalá: Claro, la pérdida de calidad de vida está más vinculada a los malos hábitos que a la edad. Pero mucha gente sigue culpando a la edad de sus problemas de salud y de su peso, pero la edad no es el problema. Si haces deporte, comes sano y duermes lo suficiente, puedes estar bien tengas la edad que tengas.Elena Pérez y María Hernández-Alcalá, en la sede de Futurlife21 en Madrid. j. RAMÓN LadraLas claves del método Futurlife21 son…María Hernández-Alcalá: Nos dedicamos a ayudar a instaurar hábitos saludables de una forma sencilla, basada en ciencia y mezclándolo con la práctica. Porque algo de lo que nos hemos dado cuenta es que a veces se sabe lo que hay que hacer, pero no se hace. Por eso las claves de nuestro método son el conocimiento basado en el aporte científico que aportamos (contamos qué tomar, por qué tomarlo, cómo tomarlo, cómo mezclarlo y de qué manera cocinarlo), la práctica (qué comprar en el supermercado, cómo cocinar para que el plato esté rico y guste a toda la familia, cómo conservarlo correctamente en la nevera, en el congelador y en la despensa) y la motivación, es decir, la necesidad de tomar conciencia de que haciendo las cosas bien uno se siente mejor cada día, no solo con más energía sino también sin molestias como dolor en las articulaciones, hinchazóna abdominal, dolores de cabeza o de estómago, así como con mejor ánimo, con ilusión y con ganas de hacer cosas. Elena Pérez: Y a esto hay que añadir que cuando se integran todos esos hábitos, curiosamente, se va perdiendo la grasa que no necesitas sin hacer nada extraordinario, simplemente con buenos hábitos. María Hernández-Alcalá: Y también cambia tu relación con la comida porque ya no la ves como algo que te engorde o te agreda, sino que la ves como lo que permite que tu cuerpo y tus células funcione bien para maximizar tu calidad de vida, no solo ahora, sino dentro de muchos años. Elena Pérez: Claro, es que a veces las personas ven los alimentos como agresiones. Y dicen que no pueden comer esto o lo otro o que aunque está muy rico no pueden comerlo porque les pasa una cosa o les pasa la otra. Eso es un triture para el cerebro. Pero lo que hay que tener claro es que si tus hábitos son en general saludables no hay que machacarse porque un día te tomes una tarta de queso tan feliz y tan contenta porque lo que cuenta es lo que hagas el resto de los días. Los alimentos no son agresiones. Puedes tomar más cantidad de una cosa o de otra. Y algunas tal vez no haya que tomarlas de una manera tan regular o tan habitual. Pero si priorizas los buenos hábitos, puedes comer puntualmente algo menos saludable que te guste mucho. No se trata de comer un poco de todo, no, se trata de entender por qué tienes que priorizar unos alimentos y por qué otros deben ser algo puntual. La relación con los alimentos debe ser cordial.

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