Copas de 4.000 años revelan cómo se consumía vino en la antigua Troya

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Copas de 4.000 años revelan cómo se consumía vino en la antigua Troya

En el primer canto de ‘La Ilíada’ , Hefesto sirve vino a los dioses en un banquete celestial utilizando un ‘depas amphikypellon’ , una copa ceremonial hallada en excavaciones arqueológicas. «Habló, se levantó y tomó la copa doble», está escrito en el primer capítulo sobre el dios del fuego, la herrería y los volcanes, quien habla con su madre Hera y vierte la copa al resto de la asamblea de dioses. En ‘La Odisea’ , Odiseo emborracha al cíclope Polifemo para escapar de su cueva. Quizá por eso ha predominado la imagen de los troyanos utilizando el vino en actos ceremoniales, de protocolo o estratégico. Había cuajado la idea de un producto reservado a las élites y los dioses , además de ser reiteradamente alabado en ambos textos por sus cualidades reconfortantes y su capacidad para alegrar el corazón. Ahora sabemos, sin embargo, que el vino era en Troya la bebida común, consumida por el pueblo, gracias a que un equipo de investigadores de la Universidad de Tubinga ha conseguido por primera vez aportar pruebas químicas .Noticia Relacionada Terra ignota estandar Si Heinrich Schliemann, el alemán que amaba ‘La Ilíada’ Pedro García Cuartango«El descubridor del legendario asentamiento y fortaleza de Troya, el arqueólogo alemán Heinrich Schliemann , ya lo sospechó en el siglo XIX, que la copa Depas se utilizaba en círculos sociales en ocasiones festivas, como se describe en ‘La Ilíada’», expone el doctor Stephan Blum, del Instituto de Prehistoria, Historia Temprana y Arqueología Medieval de la Universidad de Tubinga. Se trata de un esbelto recipiente para beber hecho de arcilla, de entre doce y cuarenta centímetros de altura, con dos asas y un extremo puntiagudo. Hasta ahora se han descubierto más de cien copas de este tipo sólo en las ruinas de Troya, que datan de entre el 2.500 y el 2.000 a. C.. Su uso fue muy extendido, desde el mar Egeo, a través de Asia Menor hasta Mesopotamia, y pueden contener entre 0,25 y 1 litro. Investigadores de las universidades de Tubinga, Bonn y Jena han analizado algunas de ellas, pertenecientes a la colección de Arqueología Clásica de la Universidad de Tubinga, y han hallado restos de vino .Maxime Rageot, de la Universidad de Bonn, molió una muestra de dos gramos de dos fragmentos. Luego calentó las muestras a 380 grados Celsius y examinó la mezcla resultante utilizando cromatografía de gases (GC) y espectrometría de masas (GC-MS). «El factor decisivo fue la detección de ácidos succínico y piruvato , que sólo se forman durante la fermentación del mosto de uva. Esto significa que ahora podemos afirmar con certeza que en las copas de Depas se bebía vino y no solo mosto de uva», ha explicado Rageot. No ha sido ninguna sorpresa porque es bien sabido que el vino era la bebida más preciada en la Edad del Bronce y que la copa Depas, hallada siempre en complejos de templos y palacios, era el recipiente más preciado. «Pero también examinamos químicamente copas comunes halladas en el asentamiento exterior de Troya, y por lo tanto fuera de la ciudadela, recipientes que no pueden ser asociados con la élite troyana, y resultó que ¡estas vasijas también contuvieron vino!», sigue la explicación Stephan Blum, de la Universidad de Tubinga. En su opinión, el hallazgo ayuda a dibujar la sociedad civil troyana y sus hábitos alimenticios. El vino era fermentado a partir de jugo de uva y el consumo de alcohol en lugar de agua servía de antiséptico en una sociedad sin agua corriente y expuesta a numerosas bacterias. Según las investigaciones llevadas a cabo hasta ahora, los griegos consideraban bárbaro consumir vino puro (ákratos oínos). Normalmente, lo rebajaban en proporciones de 1 parte de vino por 3 partes de agua, aunque esto podía variar según el gusto o la ocasión. Se servían de recipientes especiales llamados cráteras, donde mezclaban el vino con agua antes de servirlo en las copas. Esta práctica no solo suavizaba el sabor del vino, que solía ser más fuerte que los vinos modernos, sino que también reflejaba un sentido de moderación y civilización.Además de la élite gobernante, el análisis los objetos hallados en las excavaciones de Troya entre 1987 y 2012 permite suponer que también los artesanos y comerciantes , campesinos y trabajadores, bebían vino con asiduidad, aunque no queda claro si los esclavos también lo bebían, según Karla Pollmann, rectora de la Universidad de Tubinga. Señala, además, en el artículo publicado en la revista especializada ‘American Journal of Archaeology’ que el vino consumido en Troya durante la Edad del Bronce tenía su origen en las regiones del Mediterráneo oriental, incluyendo el Egeo, Asia Menor y Mesopotamia, lo que sugiere una red comercial y cultural muy amplia.

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