Elegir calzado deportivo es un paso esencial para preservar la salud del cuerpo, no solo de los pies, al entrenar, especialmente en disciplinas como el running, pero también tiene influencia en las distintas disciplinas que se realizan en un gimnasio. No es lo mismo el powerlifting ( levantamiento de peso libre ) que el CrossFit o el entrenamiento funcional. De la mano de dos especialistas médicos, te contamos las claves para elegir calzado deportivo. A la hora de escoger calzado, la disciplina es un factor decisivo, por supuesto —en algunos casos es obvio, como el fútbol—, pero hay una serie de factores previos que se deben tener en cuenta, sobre todo en el caso del running , que tienen que ver con las características y salud del pie de quien va a comprar el calzado específico, y no tanto con la disciplina en sí misma.Explica Rubén Sánchez Gómez, doctor en Podología, especialista de la Clínica Cemtro y profesor de la especialidad en la Universidad Complutense de Madrid, que lo primero que se debe tener en cuenta para elegir zapatilla «es que el pie del paciente en cuestión no sea patológico». Esto es, que tenga algún tipo de dolencia diagnosticada. «Si un pie tiene patología, si el pie está muy deformado, ese tipo de pies no pueden tratarse con ningún tipo de zapatilla deportiva, y en caso de que un paciente tenga dolor o tenga una deformidad en el pie tiene que que acudir a un especialista, en este caso el podólogo deportivo», explica. Si fuera necesaria una intervención quirúrgica entraría en acción el traumatólogo.Una vez puntualizado este factor inicial, entran en juego en la elección de calzado deportivo las características de un pie «sano», sin patologías ni deformidades. «Si el pie no es patológico podemos decir que hay tres tipos de pies: neutro, cabo y pronado», explica el doctor Sánchez Gómez. A grandes rasgos, es «un pie perfectamente sano , y los pies cavo y pronado son pies que, aún sin ser patológicos, tienen cierto grado de deformidad, pero es una deformidad que no genera patología, pero son pies que necesitan un tipo de zapatilla determinada», añade el experto. Zapatillas instagram @salomonSi el pie no se desvía hacia ningún sitio y no tiene ninguna patología leve debe elegir una zapatilla neutra. «Es aquella en la que la parte interna del talón y la parte externa del talón no se no se aplastan, no se arrugan de manera endógena, de manera desigual, sino que toda la superficie del material del talón amortigua a la misma vez», indica el doctor y profesor en podología. Dentro de estas zapatillas, matiza el doctor de la Clínica Cemtro, «una zapatilla con muchísima suela, con muchísimo grosor de goma, está indicada para pacientes que pesen más de 80 kg, y zapatillas con la suela más fina, con la goma más fina, están indicadas para pacientes que pesan menos». Es distinto en los pies cavos y pronos . «Los pies cavos —son aquellos en los que el arco plantar es más acusado de lo considerado normal— suelen tener una almohadilla plantar muy disminuida muy fina de grasa, entonces ese tipo de pie necesita más amortiguación que un pie normal, que un pie neutro, por lo que la amortiguación sí que podría ser más importante porque tiene mucha menos capacidad de amortiguar el impacto contra el suelo porque tiene muy poca grasa», indica el doctor en Podología. Los pies pronados —aquellos que pisan en exceso con la parte interna de la extremidad—, continúa explicando el doctor Rubén Sánchez Gómez, «si es sano, no hay que utilizar zapatilla antipronación porque son demasiado agresivas, las descatalogaría todas». A este respecto, el doctor Sergio Hortelano, traumatólogo de la Unidad de Pie y Tobillo de Clínica Cemtro, refuerza lo dicho por su compañero en lo relativo a las personas que tienen los pies vagos, «que se meten para dentro al pisar, que son probadores», y los que tienen el pie más varo, «tienen tendencia hacia fuera, son supinadores», matiza. «Es muy importante tenerlo en cuenta a la hora de seleccionar zapatillas, sobre todo para correr», dice el doctor. Amortiguación, rebote y anchura del pieDefinidos los tipos de pie, el doctor Rubén Sánchez Gómez hace hincapié en cómo debe ser la amortiguación y rebote de un calzado deportivo, sobre todo pensando en disciplinas con mucho impacto como el running. Y también destaca una variable más: la anchura del pie .En el caso concreto del running, la disciplina donde más importancia tiene la elección del calzado deportivo, para el podólogo de la Clínica Cemtro, pese a que está de moda hablar de mucha amortiguación, «hay que huir de la máxima amortiguación, porque amortiguar muchísimo genera dos cosas: inestabilidad y un exceso de peso en la zapatilla : cuanto más suela tenga, más va a pesar y, por tanto, menos eficiente va a ser el corredor cuando corra». Su compañero, el doctor Sergio Hortelano, explica que en la amortiguación de las zapatillas es habitual hablar de drop: «Es la parte de atrás, la del talón, cuanto más grosor tiene, se habla de que tienen más drop», dice. El doctor Rubén Sánchez Gómez explica que los estudios científicos avalan «que la amortiguación ha de ser en zapatilla en balancín, que la suela tenga tenga forma como de cuña, como de balancín, porque esta forma de la suela garantiza un despegue eficiente y, por tanto, ahorra lesiones y problemas físicos». Por este motivo, y aunque la marca estadounidense Hoka fuera la primera en apostar por esta tecnología, la mayoría de las zapatillas de correr tienen este aspecto en la actualidad. Zapatillas de running pexelsEn paralelo, el profesor de Podología en la Universidad Complutense de Madrid recalca que no sirve de mucho una buena amortiguación si no hay un buen efecto rebote, que la zapatilla sea capaz de rebotar al paciente hacia arriba en la segunda fase de la pisada. Su compañero, el doctor Sergio Hortelano, también hace hincapié en el papel del rebote o recuperación de la zapatilla deportiva. «No solo es importante que amortigüen bien, sino también la recuperación de la zapatilla, y, dado que no todas tienen los mismos materiales, es esencial que esas características de amortiguación y rebote no se pierdan rápido con el uso», apunta. Además, el doctor Rubén Sánchez Gómez incide en la importancia de la anchura del pie a la hora de escoger calzado deportivo. «Los pies grandes se llevan muy mal con zapatillas con hormas pequeñas. Los pies anchos se llevan mejor con marcas como Mizuno, New Balance y Asics, porque la horma de ese tipo de zapatillas es más amplia que la de Nike y que la de Adidas», pone como ejemplo el especialista en podología. «Entonces, no solamente es importante elegir la zapatilla por comodidad o por prestaciones, sino también por la característica de la horma», agrega.En este sentido, el doctor Sergio Hortelano, traumatólogo de la Unidad de Pie y Tobillo de Clínica Cemtro, refuerza lo dicho por su compañero advirtiendo de las posibles consecuencias de escoger zapatillas apretadas en exceso, bien por una talla equivocada o porque la horma no es la adecuada para las características del pie: «Elegir una zapatilla de un tamaño adecuado es muy importante. Si cogemos zapatillas muy apretadas podemos tener problemas sobre todo a nivel ungueal, podemos tener enclavamientos de las uñas y también problemas relacionados con los dedos en garra», dice. Tampoco es bueno pasarse de largo: «no podemos coger zapatillas sueltas, con un número o dos más amplio porque pueden aparecer ampollas o heridas por fricción o por la quemadura al resbalar el pie dentro de la zapatilla», añade.En cualquier caso, los dos doctores de la Clínica Cemtro tienen claro su consejo final para aquellas personas que estén buscando la manera adecuada de elegir calzado deportivo para cualquier disciplina: «para saber qué tipo de pie tienes, si tienes dudas, una visita al podólogo, que va a ser quien mejor te aconseje», concluyen. Claves por disciplinaHemos consultado a los doctores Rubén Sánchez Gómez y Sergio Hortelano, especialistas ambos de la Clínica Cemtro, por detalles concretos a tener en cuenta para comprar calzado deportivo en función de la disciplina deportiva. Running: Ambos expertos coinciden en afirmar que es el running la disciplina que más se practica a nivel aficionado en el que mayor impacto tiene el calzado. Por lo menos, comparado con todas las variantes del fitness. «El problema que tiene el running es que estás una hora dando 20.000 pasos o más con un mismo. Entonces, eso es lesivo. Más que estar una hora dando body pump, por ejemplo, donde no es tan decisivo porque en ese tipo de deportes el impacto contra el suelo no es tan continuo», apunta el doctor Rubén Sánchez Gómez. Fitness: Dentro del universo fitness hay que diferenciar entre formas de entrenamiento: no es lo mismo el powerlifting, levantar peso libre, que buscar calzado para hacer body pump, entrenamiento funcional y correr ocasionalmente en la cinta. Según el doctor Rubén Sánchez Gómez, para una zapatilla versátil de uso en el gimnasio , la clave es «que sujete bien el pie, que sea acordonada, que sea amortiguada, que tenga rebote… todo lo que hemos hablado antes también es válido en este caso», afirma. Para su compañero en la Clínica Cemtro, el doctor Sergio Hortelano, deben ser parecidas a las de correr: «principalmente, que sean ligeras, transpirables y que, si vamos a correr en cinta o hacer algo de impacto, que tengan una buena amortiguación para para proteger tobillos y rodillas».Es algo distinto en disciplinas particulares como el powerlifting (halterofilia) y el CrossFit o Hyrox . «Se recomienda que tenga el contrafuerte en la parte posterior de la zapatilla, que sea rígido para que estabilice el pie en el momento que estás cargando, porque relaja la musculatura posterior», apunta Rubén Sánchez Gómez. El doctor en Podología y profesor universitario de la especialidad cuenta por qué las personas que entrenan levantando mucho peso libre suelen utilizar zapatilla plana —algunos incluso entrenan descalzos, con el riesgo que ello conlleva en caso de accidente—: «hay una tendencia ahora que dice que cuando el pie se agarra mucho al suelo parece que se tiene más estabilidad», dice el experto. «Por esa parte me gusta, pero por la otra, como se te caiga una pesa en el pie, no me gusta nada», añade.Al respecto de esta tendencia, aunque sea de aplicación más general y no tan específica para el powerlifting, cabe mencionar la advertencia que hace el doctor Sergio Hortelano sobre el calzado ‘barefoot’: un calzado deportivo muy plano que se ha creado emulando de la forma más natural posible al caminar descalzos. «Es un calzado plano, con una suela dura y sin drop, donde el tendón va forzado y no relajado como ocurre en las zapatillas con amortiguación», explica el traumatólogo de la Unidad de Pie y Tobillo de Clínica Cemtro. El doctor Hortelano cree que este calzado «es muy interesante» pero advierte de que «no es apto para todas las personas; por ejemplo, no lo es para quienes tienen patologías en los pies, como una fascitis, o en el tendón de Aquiles». Entrenamiento de Crossfit pexelsFútbol: entre los deportes específicos fuera del running y del fitness que más se practican a nivel aficionado, el doctor Sergio Hortelano se detiene en el fútbol. «Lo más importante es el terreno», dice el traumatólogo de la Unidad de Pie y Tobillo de Clínica Cemtro. Si hablamos de hierba, es esencial buscar zapatillas que indiquen AG en el caso de que se vayan a usar en artificial o sintético, y SG (Soft Ground) si se va a jugar en césped natural. Además, para césped artificial, el médico aconseja «que tengan múltiples tacos, que no midan más de 1 cm —que sean cortos— y que sean redondos para que la zapatilla sea capaz de rotar». El doctor Sergio Hortelano desaconseja para este uso los tacos en forma de cuchilla porque «se enganchan mucho y la rodilla no gira y se clava, provocando lesiones típicas como la del ligamento cruzado», señala. Estos tacos son más apropiados en césped natural. Pádel: un deporte de moda a nivel aficionado es el pádel. Hace relativamente poco te contamos de la mano de dos preparadores físicos especializados en deportes de raqueta cómo prepararte a nivel físico para este deporte en el que las zapatillas también tienen mucha importancia. «Suelen ser zapatillas menos flexibles, más rígidas, y las suelas tienen forma de espigas en diferentes direcciones porque permiten un mayor agarre en la pista, para evitar resbalones y, sobre todo, torceduras de tobillo», expone el doctor Sergio Hortelano. Por esta razón es importante jugar al pádel con una zapatilla específica para este deporte. Baloncesto: el traumatólogo de la Unidad de Pie y Tobillo de Clínica Cemtro también hace referencia a las deportivas de baloncesto. «Son zapatillas de caña más alta porque se necesita una mayor sujeción del tobillo y es esencial tener una buena amortiguación para los saltos», dice al respecto. Su consejo si vas a adquirir zapatillas de baloncesto es prestar atención a los refuerzos laterales: «Es frecuente que en los saltos, cuando caes al suelo, muchas veces se pisa a un compañero. Estás mirando a canasta, entonces cuando caes, no sabes dónde pisas y son muy frecuentes por eso los esguinces de tobillo, de ahí que la caña sea alta para tener más sujeción lateral para las caídas y evitar las torsiones», asegura.MÁS INFORMACIÓN noticia No Pickleball: todo lo que debes saber sobre el nuevo deporte de raqueta de moda antes de jugar por primera vezUna vez expuestas, de la mano de dos médicos especializados en la materia, las claves para elegir calzado deportivo, compartimos una selección de zapatillas para las distintas disciplinadas tratadas en la información.

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