Dolor y pánico en el parqué de Nueva York: «He envejecido en unas horas más que en diez años»

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Dolor y pánico en el parqué de Nueva York: «He envejecido en unas horas más que en diez años»

Luis, un repartidor de pizza de Puebla (México), mira su mano, cuenta los billetes y chasquea la lengua con gesto frustrado. Tiene su bicicleta eléctrica parada delante de la columnata espectacular de la Bolsa de Nueva York. Un ‘trader’, un operador del parqué neoyorquino, ha salido a la carrera a recoger dos pizzas. Lleva la bata azul que distingue a los de su gremio y la cara agarrotada por la tensión. «Los que tienen más dinero son los más tacaños», protesta el repartidor. Su propina es solo de cuatro dólares, una miseria. No le importa que los que tienen más dinero -y también los que tienen menos- son ahora mismo un poco menos ricos, si lo tienen invertido en bolsa.Los mercados se están desplomando en ese momento por segundo día consecutivo, el mayor hundimiento bursátil desde marzo de 2020, desde el impacto de la pandemia de Covid-19. En dos días, se han evaporado aquí casi siete billones de dólares en capitalización bursátil . Es la respuesta de los inversores a la salva de aranceles con la que Donald Trump ha declarado a la guerra comercial total al mundo.Noticia Relacionada estandar No La Bolsa vuelve a hundirse mientras Trump dice que «es un gran momento para hacerse rico» Javier Ansorena | Corresponsal en Nueva York En dos jornadas negras, el parque neoyorquino ha perdido 6,6 billones de dólares en capitalización bursátil«Tenemos pizza, estamos vivos, ¿qué más se puede pedir?», responde con sarcasmo el ‘trader’ cuando se le pregunta por la marcha de la jornada. Es mediodía, y muchos como él salen a la puerta de la Bolsa a recoger sus pedidos de comida.Como tantos otros, dice que no puede dar su nombre. Sí que habla, pero con la condición del seudónimo, Michael, que es uno de los pocos que no ha salido a buscar comida a toda prisa. «Es mi primer cigarro del día», dice con un rostro por el que se escapa humo, agobio y alivio. «Es una locura ahí adentro» , dice apuntando con la cabeza hacia las columnas griegas de la Bolsa, con el corpachón apoyado sobre una valla de seguridad. «He envejecido en unas horas más que en diez años. La intensidad es brutal».Y eso que el parqué ya no es como antaño. La inmensa mayoría de las operaciones son electrónicas, ya no se negocia a los gritos. «Pero ayer y hoy sí los ha habido», dice.Noticia Relacionada estandar No El precio del petróleo se desploma casi un 7% por la guerra arancelaria de Trump A. R. Cerezo En el descenso también influye el aumento de producción acordado por la OPEPQuien grita, porque es así como habla, es Peter Tuchman . También es ‘trader’, pero no le importa dar ni su nombre ni sus opiniones. Tuchman es una institución en la Bolsa de Nueva York. Dice que negocia títulos en su parqué desde la investidura de George Washington y apunta al lugar en el que ocurrió, ahí delante, en la esquina contraria a la Bolsa, donde ahora hay un línea de cámaras de televisión para contar al mundo que los mercados se van al garete.Peter Tuchman, frente a Wall Street JAVIER ANSORENA«¿Cómo está el ambiente dentro? ¡Muy oscuro!», cuenta a ABC. A Tuchman le llaman ‘el rostro de Wall Street’, su ‘trader’ icónico. También ‘el Einstein de Wall Street’, por las dos volutas de cabello blanco que se deja crecer a los lados de su cabeza. «La última vez que vi algo comparable fue al comienzo de mi carrera, en la crisis de 1987 . Pero quizá se parece más al desplome con el covid, porque había mucha incertidumbre. La Bolsa perdía cientos de puntos y no sabíamos por dónde iba a ir. Hoy es algo similar».«Hoy hay mucha oscuridad, mucho dolor»Tuchman está en medio del lío habitual de Wall Street, una esquina encajonada entre los rascacielos del sur de Manhattan. Por allí hormiguean turistas de todo el mundo, que se retratan con las banderas estadounidenses que cuelgan de la fachada de la Bolsa y con la popular escultura de la niña que mira desafiante al templo financiero mundial. Desde el miércoles por la tarde, cada uno de los países de los que provienen esos turistas tienen sus exportaciones a EE.UU. gravadas con un arancel abultado. Una medida radical, revolucionaria de Trump, que busca reformular el comercio global y convertir a su país en la potencia manufacturera que dejó de ser hace décadas. Un sueño autárquico que, por el momento, ha descosido los mercados.Peter Tuchman, retratado por ABC a las puertas de la Bolsa Javier Ansorena«Hoy hay mucha oscuridad, mucho dolor, mucha incertidumbre, mucha indecisión», cuenta Tuchman, muy crítico con el ‘arancelazo’ de Trump. «Es irresponsable, es inaceptable, ha provocado un destripamiento de la riqueza que hemos reconstruido desde la pandemia. Y estamos viendo cómo implosiona sin ningún motivo», dice.Trump ha dicho esta semana sobre las turbulencias financieras que es algo similar a cuando se opera un paciente. Se está recuperando muy bien, dijo. «Los mercados despegarán, la bolsa despegará, el país despegará», prometió. «Lo que está pasando es que el paciente se está desangrando», contesta Tuchman, que cree que los mercados están en medio de un «mini crash» bursátil. «Y no lo digo a la ligera», asegura.«Esto afecta a todo el mundo. Hoy habrá gente que se retira dentro de un año y que ha visto que su pensión ha caído un 30%» Peter Tuchman ‘Trader’ de Wall StreetA su alrededor no solo hay turistas y ‘traders’. Pasan oficinistas, jóvenes promesas de Wall Street con su uniforme de chaleco Patagonia, paseadores de perros, chicas embutidas en mallas de Lululemon (una de las compañías que se ha despeñado ahí dentro), una cuadrilla de mantenimiento, con sus herramientas al costado… A todos les puede pasar factura el desplome. «Casi cualquiera que tiene aquí una nómina tiene parte de su salario en fondos de pensiones. Esto afecta a todo el mundo. Hoy habrá gente que se retira dentro de un año y que ha visto que su pensión ha caído un 30% », dice Tuchman. «Esto es innecesario. En el 87 fue una crisis financiera. Con el covid, una crisis sanitaria. Esto es pura mierda. Es ridículo. Se ha cargado un mercado que iba fenomenal y solo por ego», carga contra Trump .Tuchman reconoce que la mayoría de los ‘traders’ con los que comparte parqué apoyan a Trump. Al menos, hasta ahora. Buena parte de su triunfo electoral del año pasado tuvo que ver con el hastío de los estadounidenses con la inflación que lastró buena parte de la presidencia de Joe Biden, y que el anterior presidente no supo atajar. «Las caídas estrepitosas son parte de la Bolsa», dice otro ‘trader’, que se disculpa por no poder dar su nombre, pero que deja clara su simpatía por Trump. «En campaña prometió los aranceles y lo está cumpliendo. Contábamos con que una corrección así ocurriera cuando los presentara. Pero quizá no tanto de este calibre»; reconoce con media sonrisa. «¿Hay pánico? Depende de tu exposición y de la urgencia con la que necesites el dinero», dice antes de abotonarse su bata azul y regresar a la pelea. Estos días no hay mayor trinchera.

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