Llevaba el Madrid demasiados partidos jugando con fuego y, al final, se ha acabado quemando. Lo hizo con la misma medicina que él suele aplicar a sus rivales. Gol en el 94 de un Valencia muy serio que deja al equipo de Ancelotti fuera de la pelea de la Liga , salvo que el Barça no gane esta noche al Betis. Piedra no que rueda acumula musgo.El partido quedó condicionado entre el 10 y el 15. Cinco minutos decisivos en los que el Madrid pudo poner el encuentro cuesta abajo y ahorrarse esfuerzos, y acabó, como tantas otras veces, con la obligación de levantar un 0-1 y remontar. Pero la moneda no siempre sale cara.A los 600 segundos, un pase al espacio de Valverde pilló en calzoncillos a la defensa adelantada del Valencia. Ahí explotó su velocidad Mbappé para plantarse solo ante Mamardashvili, pero justo en el momento de armar el disparo, cayó al suelo derribado por Tárrega. El central ché le agarró del brazo derecho y, además, le zancadilleó la pierna derecha, pero para Figueroa Vázquez, árbitro del VAR, fue el francés el que golpeó la pierna de Tárrega. Cuadra Fernández revisó la jugada en el monitor y, valiente, no hizo caso a su compañero . Si Mudito logra hablar en la nueva versión de Blancanieves, también un árbitro puede llevarle la contraria al VAR.Como en el Metropolitano, en Champions, el penalti lo falló Vinicius , elegido por Ancelotti como el lanzador número uno. Está tardando en cambiar esa designación. Disparo mordido, flojito y al centro, impropio de un futbolista de ese nivel. Quizás, al ver el color rojo fosforito de esta nueva pelota de la Liga, pensó que delante tenía una sandía y no un balón. Son ya 5 de 17 los penaltis errados por el Madrid esta temporada .Del 1-0 se pasó al 0-1. Dos minutos después del lamentable lanzamiento de Vini, un córner tenso botado por Diego López lo puso Diakhaby en la red. Llegó libre de marca desde atrás, Tchouaméni se comió el salto y Fran González solo pudo hacer la estatua ante el misil que salió de la cabeza del francés.Desde ese momento, los pitos a Vinícius y el enfado del Bernabéu por el mal juego de su equipo solo lo salvaba el amor propio de Mbappé, de lejos el mejor del Madrid . Una acción suya provocó en el 22 que Diakhaby se metiera un golazo en propia puerta, pero Kylian tenía media bota adelantada cuando intentó el remate previo al desafortunado disparo de su compatriota.También obligó a Mamardashvili a volar en un disparo desde la frontal y estrelló en la madera un remate en el segundo palo tras una prolongación de Rudiger en un córner. Justo la misma jugada con la que el Valencia pudo hacer el 0-2, pero Diakhaby, que estaba en todas, disparó forzado al lateral de la red. Un rayo no cae dos veces en el mismo sitio.Cambio de actitud… insuficienteDel vestuario salió el Madrid con la obligación de darle la vuelta al partido si no quería entregar el título al Barça, y eso era incompatible con la actitud de la primera mitad, algo que entendió el equipo tras pasar por el diván de Carletto, pero no fue suficiente.Se libró el Valencia de jugar con diez casi toda la segunda mitad cuando Cuadra Fernández le perdonó la roja a Sadiq tras una plancha al empeine derecho de Valverde. La amarilla se quedó corta y Corberán, inteligentemente, lo quitó poco después. Sabía que estaba jugando de prestado.Empató el Madrid a balón parado, en el 50. El córner lo botó Modric, lo peinó Bellingham en el primer palo, rozó también en Almeida y en el segundo, Vinícius lo punteó a la red. Falta de atención de Jesús Vázquez que aprovechó el brasileño y noveno gol de Vini al Valencia, el equipo al que más dianas ha hecho en su carrera.Con el 1-1, el Madrid encontró la gasolina para olvidarse de los 120 minutos ante la Real Sociedad y empezar a circular el balón a mayor velocidad. Y ya no era solo Mbappé el que agitaba al equipo. Hubo subida de intensidad general ante un Valencia más preocupado de guardar en una caja fuerte un punto que valía un potosí. Imagínense tres. Solo en el balón parado generaba zozobra el equipo de Corberán. En el 65, Diakhaby, en un remate medio involuntario con su cara, obligó a Fran a sacar una de sus mejores virtudes, los reflejos. Mano salvadora para mandar la pelota por línea de fondo.En el área contraria también se lucía Mamardashvili. Mano izquierda dura a remate de Valverde y otra acción de mérito a cabezazo de Endrick. Mbappé también tuvo el 2-1 en un disparo que acarició el palo izquierdo del georgiano, pero el Madrid ya había agotado todo el cupo de milagros . En el descuento, y con Rudiger de ‘9’, Alaba de lateral izquierdo y el equipo a la desesperada, el Valencia encontró un tesoro en un centro de Rafa Mir y un cabezazo de Hugo Duro . Lo celebró como un gol de final de Champions. Vale media salvación.

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