Pompeya, inagotable fuente de sorpresas, ha mantenido oculto durante dos milenios un nuevo tesoro: un par de esculturas, talladas con un realismo asombroso , emerge ahora de las cenizas para revelar su historia. Bajo la dirección científica del profesor español Llorenç Alapont, de la Universidad de Valencia , un equipo de arqueólogos ha exhumado un excepcional relieve funerario, donde una mujer y un hombre comparten eternidad. «Es como si el tiempo se hubiera detenido para ellos», comenta un restaurador mientras delicadamente limpia los pliegues de una toga, aún perfectamente definida. La tumba monumental que alberga estas dos esculturas, casi de tamaño natural , se encuentra en la necrópolis de Porta Sarno, una de las principales vías de acceso a la antigua ciudad romana.La tumba se compone de un extenso muro adornado con varios nichos, coronados por un relieve de una figura femenina y otra masculina . La mujer, sin duda la protagonista, luce un elaborado peinado, joyas y símbolos que los expertos asocian con el culto a Ceres , la diosa de la agricultura. «Todo indica que era una sacerdotisa , una mujer de notable influencia en la vida religiosa de Pompeya«, comenta la antropóloga Valeria Amoretti. Junto a ella, la escultura de un hombre -quizá su esposo o un familiar-, que se muestra sereno, ataviado con una toga . La maestría con la que se trabajó la piedra permite apreciar hasta el más mínimo detalle: las arrugas de las telas, la expresión sosegada de sus rostros… «Parece que van a hablar», murmura uno de los restauradores mientras limpia con sumo cuidado un fragmento del relieve. La calidad del tallado de las esculturas y sus características arcaicas sugieren una datación del periodo republicano tardío (aproximadamente entre el siglo II a.C. y el 49 a.C. ).Noticia Relacionada Hallazgo extraordinario estandar Si El hallazgo de un sensacional fresco en Pompeya ilumina los secretos del culto al dios Baco Ángel Gómez Fuentes El ministro de Cultura afirma que «es un testimonio histórico excepcional de un aspecto de la vida en la época clásica mediterránea en gran parte desconocido»Ubicada junto a la antigua calzada que conectaba Pompeya con Nola, esta tumba monumental, oculta bajo capas de tierra y ceniza , se revela como la joya de los descubrimientos realizados hasta ahora en la necrópolis de Porta Sarno, donde en la década de 1990 se hallaron más de 50 sepulturas. Ante la fachada de la tumba se encontraron vestigios de cerámica, principalmente fragmentos de vasijas y ungüentarios así como restos de un espejo de bronce. Estos objetos señalan las visitas continuas de los familiares al espacio funerario. Un frasco de ungüento de vidrio roto evidencia claramente los ritos de libación que se llevaban a cabo en la tumba del difunto con aceites perfumados. Los pompeyanos concebían la muerte no como el final y estas libaciones podían tener lugar tanto en el lugar de cremación durante la preparación e incineración del cuerpo, como en la tumba durante los rituales de enterramiento de la urna, o en visitas posteriores para honrar la memoria del difunto. Los perfumes eran esenciales en esos ritos, para contrarrestar el olor de la descomposición y la cremación.Un viaje en el tiempoLa pareja de estatuas se convertirá en una de las piezas centrales de la exposición ‘Ser mujer en la Antigua Pompeya’ , que abrirá sus puertas el 16 de abril. Los visitantes tendrán la oportunidad única de observar en directo el minucioso proceso de restauración llevado a cabo por expertos. «Es una ocasión excepcional», dice Gabriel Zuchtriegel, director del Parque Arqueológico, quien añade: «Esta campaña de excavaciones representa una valiosa oportunidad para ampliar las actividades de investigación y puesta en valor de la zona extramuros de Pompeya». Zuchtriegel también elogia la labor del profesor Llorenç Alapont: «Gracias a la colaboración con la Universidad de Valencia, a la que también debemos el descubrimiento hace unos años de la tumba de Marco Venerio Secundio en la misma zona, ha sido posible trabajar en un proyecto multidisciplinar que ha contado con la participación de diversos profesionales en las distintas fases, como arqueólogos, arquitectos, restauradores y antropólogos».Si bien la tumba con las esculturas de la pareja arroja luz sobre los ritos funerarios, la de Secundio reveló particularidades sobre las jerarquías sociales en Pompeya. No es casual que Zuchtriegel haya destacado también el descubrimiento por el profesor Alapont de la tumba de Marco Venerio Secundio, en 2021, un hallazgo que revolucionó la comprensión de las costumbres funerarias pompeyanas. La inscripción que revelaba que Secundio había sido un esclavo que ascendió socialmente hasta formar parte del Colegio de los Augustales, encargados del culto al emperador, fue la primera sorpresa. Este ascenso le permitió construir un magnífico mausoleo y sufragar cuatro días de espectáculos en griego y latín, tal como se lee en su lápida, lo que supuso la primera constatación de representaciones teatrales y musicales en griego en Pompeya, según explicó entonces el profesor Alapont El valor de esta tumba reside en la elección de Secundio, fallecido alrededor de los 60 años, de ser inhumado, un rito inusual en la época reservado casi exclusivamente a niños pequeños, mientras que la cremación era la práctica común. Secundio dispuso una tumba con una cámara funeraria para su cuerpo, que además fue embalsamado, permitiendo que llegaran hasta nuestros días restos de cabello y cartílago de una oreja, analizados por la Universidad de Valencia.

Leave a Reply