La Bolsa de Nueva York encadenó este viernes una segunda jornada consecutiva en caída libre, con un desplome que ha destruido más de 6,6 billones de dólares de capitalización bursátil y que ha colocado al sector tecnológico en ‘bear market’, en mercado bajista . Fue una nueva sesión de pánico bursátil, azuzada por la represalia de China a los aranceles que Donald Trump ha anunciado esta semana y que han provocado el hundimiento de los mercados. Pero el presidente de EE.UU. no aparentaba estar afectado. Desde Mar-a-Lago, su mansión en la costa de Florida, antes de ir a jugar a golf, acudió a su red social para insistir en que su política comercial traerá grandes riquezas.«Para los muchos inversores que están viniendo a EE.UU. e invirtiendo cantidades enormes de dinero: mis políticas nunca cambiarán », dijo en referencia a una de sus estrategias económicas: que su guerra comercial anime a compañías extranjeras a invertir en EE.UU. «¡Este es un gran momento para hacerse rico, más rico que nunca!», celebró. Trump incluía esa mención de que sus políticas «nunca van a cambiar» en medio de las discusiones y de los mensajes contradictorios por su parte y por parte de altos cargos de su Administración de si hay espacio para la negociación en los aranceles que anunció el pasado miércoles. Es algo que deslizó en su vuelo en el Air Force One hacia Florida. Allí también mostró su ‘visado de oro’ para inmigrantes, que busca vender por cinco millones de dólares, con el objetivo de atraer a millonarios que traigan riqueza a su país.Noticia Relacionada estandar No Trump contradice a sus asesores y se muestra dispuesto a negociar los aranceles si le ofrecen algo «fenomenal» ABC Altos funcionarios de la Administarción habían afirmado que el presidente no buscaba llegar a acuerdosEl presidente de EE.UU. también reaccionó este viernes a la decisión de China de responder al arancel del 34% que Trump ha impuesto para todas sus exportaciones –y que se suma a otro del 20% ya en vigor– con una tasa de la misma cantidad para las exportaciones de EE.UU. a su país. «China ha hecho mal su jugada, ha entrado en pánico », escribió sobre la represalia china. «¡Es lo único que no pueden permitirse!»Donde sin duda hubo pánico fue en los mercados. Ante el toma y daca entre las dos potencias económicas globales, la Bolsa de Nueva York vivió otra jornada negra, después de que la del jueves protagonizara la peor caída bursátil desde marzo de 2020, en pleno impacto de la pandemia.«¡Solo los débiles fracasarán!», escribió Trump, tras la partida de golf, poco antes de que se escuchara en Nueva York el campanazo de cierre de la sesión. Era un llamamiento a la paciencia, a la resistencia de sus aliados y votantes, en un momento en el que todos ellos estarán viendo sus inversiones en rojo. Para entonces, lo que se había debilitado con fuerza era el valor de la gran mayoría de compañías cotizadas en EE.UU. Los indicadores de referencia se desplomaron : el DowJones cerró con una caída del 5,5%, mientras que tanto el S&P500 como el Nasdaq se hundieron casi un 6%.Las compañías textiles y las tecnológicas volvieron a estar entre las más afectadas, debido a su gran exposición a los aranceles en países donde tienen buena parte de su producción.No ayudó en la sesión que los analistas de JPMorgan elevaran hasta el 60% la posibilidad de una recesión global . Ni que Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, que se cuida mucho de emitir mensajes alarmistas, asegurara que los aranceles de Trump, más agresivos de lo que esperaba el mercado, hacen más posible que la economía de EE.UU. se enfrente a un periodo de precios altos y de crecimiento bajo .Trump acudió también a su red social para atacar a Powell y le exigió, como ha hecho tantas veces, que baje los tipos de interés para propulsar la economía de EE.UU., una decisión se plantea con cautela ante la persistencia de la inflación. «Baja los tipos y deja de hacer política, Jerome», exigió el presidente.

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